Han pasado meses desde que escribí mi última entrada, lo que pasa es que el trabajo apatronado consume mucho de mi tiempo y los pocos momentos libres que tengo, los destino a otros deberes. No hay mucho que pueda hacer al respecto, salvo dejar el trabajo dependiente, cosa que espero lograr de aquí a dos años más. De todas formas, de ahora en más, intentaré escribir a lo menos una vez al mes en este blog.
Quisiera volver a las pistas con un tema que siempre he encontrado interesante, como es nuestro sistema de pensiones. En específico, quiero explicar el funcionamiento del esquema utilizado por "Felices y Forrados" y los resultados que ha obtenido en las cuentas individuales de los ahorrantes.
El Esquema
Debo admitir que el sistema para atraer clientes es simplemente genial. Contiene una idea atractiva, innovadora y que toca una fibra sensible de cualquier persona: el ánimo de lucro; el cual resulta aún más irresistible si no tengo que hacer mucho para conseguir utilidad, después de todo ¿a quién no le gustaría forrarse sin moverse del escritorio? A su vez, el ambiente de desprestigio generalizado hacia las AFPs es ideal para que este tipo de negocios prenda entre los incautos.
Pues bien, lo que hace FyF es lo siguiente:
Dar consejos a los cotizantes para que vayan cambiándose de fondos de pensión a fin de maximizar la rentabilidad que otorgan cada uno de ellos.
Recordemos que, en palabras de la Superintendencia de Pensiones, los Fondos "se diferencian por la proporción de sus recursos invertidos en títulos financieros de renta variable, los cuales se caracterizan por tener un mayor riesgo y una mayor rentabilidad esperada", siendo el "A" el más riesgoso y el "E" el más conservador.
Así las cosas, FyF sería capaz de anticipar el beneficio de cada fondo y avisar oportunamente a sus clientes cuál sería el que va a rentar más, para que se cambie a éste.
¡Notable! ¡Espectacular! ¡La salvación de los cotizantes contra la usura de las AFPs! exclamó el respetable el 2012 cuando esta empresa se hizo conocida. Pero la pregunta de cajón es evidente: ¿cómo es posible que alguien pueda anticipar la rentabilidad de cada fondo? (Especialmente mes a mes)
En la página de FyF aparece la siguiente explicación: "Gracias a nuestro modelo matemático, podemos detectar los cambios de tendencias en el mercado. Así, avisamos oportunamente a todos nuestros usuarios cuándo y a qué fondo cambiarse para lograr una mejor jubilación." Jajajaja ¡Un modelo matemático que detecta los cambios de tendencia en el mercado! ¿Cómo hay gente que todavía puede creer en ese cantinfleo? Si se pudiera hacer tal cosa, la especulación no existiría y cualquier matemático medianamente inteligente sería millonario. Nadie tiene una bola de cristal que pueda hacer tal cosa, mucho menos poder anticiparse mes a mes. (Salvo Max Cohen de la película de ficción "Pi" de Aronofsky, que recomiendo ver)
Como pueden ver, lo anterior es una idea absurda, por lo que se requería algo o alguien, que le diera aire de seriedad al negocio. Fue entonces cuando FyF contrató al economista Rafael Garay (en ese entonces, medianamente conocido dentro del ámbito académico) para que apareciese por los diversos medios de comunicación y redes sociales explicando y defendiendo el modelo. (Cosa que ha hecho en reiteradas ocasiones)
La mesa estaba tendida, ahora solo bastaba atraer las polillas a la luz. Fue entonces cuando se manifestó la segunda genialidad de este emprendimiento: el precio por el servicio.
Por darte consejos a través de su "modelo matemático" (jajajajaja) te cobrarían solo $ 1.000 pesos. Entonces los ingenuos hicieron el siguiente cálculo: "Por solo luca podré aumentar exponencialmente mi jubilación, ¡negocio redondo!"
Pero los que hicieron el cálculo a su vez, fueron nuestros amigos de FyF, quienes correctamente pensaron que si esto se populariza y muchos contratan el servicio, podrían forrarse como nunca sin hacer mucho. Así las cosas, según este artículo de 2013 de la revista Capital, la empresa comenzó con 100 clientes, pero a esa fecha ya tenían aproximadamente 60.000 personas. Si usted hace la sencilla operación aritmética (que se que en estos momentos está calculando) llegará al resultado que FyF se embolsa todos los meses 60 millones de pesos dando "consejos". (Tal vez más, si han aumentado sus clientes, del 2013 a la fecha)
¿Como logró popularizarse el modelo en tan poco tiempo? Pues en todo emprendimiento, se requiere un poco de suerte para que este surja. Eso fue precisamente lo que ocurrió a principios de 2012, cuando el esquema logro rentabilidades superiores a las otorgadas normalmente por las AFPs. Los chicos de FyF mostraron sus contundentes gráficos que "probaban" su sistema inexpugnable y todo el mundo corrió a sus brazos. (La gran mayoría de los economistas- que en realidad son econometristas- suelen llenar de matemática y datos ad-hoc sus conclusiones para demostrar que tienen razón, pero usted debe aprender que correlación no implica causalidad de ahora en más si quiere evitar ser embaucado por esa tropa de tarotistas ilustrados.)
Los Resultados
Recuerdo que hace un par de años varios amigos posteaban en facebook las actualizaciones de estado de FyF y defendían con dientes y muelas los beneficios de estas recomendaciones. Cuando intenté prevenirles que tuviesen cuidado con cambiarse de fondos, estos rechazaron mi advertencia principalmente porque no tenía como demostrarles la merma que experimentaría su cuenta individual.
Dejé ir el tema, después de todo, si alguien consiente libremente con otra persona o empresa, allá con ellos. Pero las alarmas volvieron a sonar cuando la Superintendenta de Pensiones, doña Solange Berstein, publicó un informe que detallaba algo que ya sospechaba hace tiempo: la rentabilidad obtenida por FyF es inferior a la que hubiesen obtenido dejando obrar normalmente a las AFPs.
Nuevamente intenté convencer a los necios de como estaban dejando de ganar plata y nuevamente fui rechazado por estos. Entonces decidí darme el trabajo de ir comparando los resultado por mi propia cuenta (en ese entonces tenía tiempo de sobra), pero finalmente abandoné la labor al comenzar a trabajar. (Otra razón más para dejar la dependencia)
Por suerte, alguien si se dio la lata de llevar a puerto lo que yo no pude hacer. En una excelente entrada de blog, Leo Soto comparó resultados con los mismos datos proporcionados por FyF en relación a si los fondos simplemente se hubiesen mantenido en el fondo A. La evidencia fue contundente, en palabras propias del autor: "Digamos que partiste haciéndoles caso a mediados del 2012. A partir de la recomendación del 16 de junio (Hay un gráfico en el blog), has dejado de percibir más de 1.6 millones por cada 10 millones que tenías ahorrados en ese momento. Supongamos que tenías 30 millones ahorrados a mediados del 2012. Entonces, hoy tu cuenta para la jubilación tendría por lo bajo 5 millones más de lo que tienes de saldo hoy, si simplemente te hubieras quedado en el fondo A."
El detalle lo pueden encontrar en el enlace. Si después de leerlo y analizarlo los clientes de FyF quieren perseverar en el error, pues allá con ellos, si no tenemos el "derecho" a ser contumaces es que no somos libres del todo.
Pues bien, lo que hace FyF es lo siguiente:
Dar consejos a los cotizantes para que vayan cambiándose de fondos de pensión a fin de maximizar la rentabilidad que otorgan cada uno de ellos.
Recordemos que, en palabras de la Superintendencia de Pensiones, los Fondos "se diferencian por la proporción de sus recursos invertidos en títulos financieros de renta variable, los cuales se caracterizan por tener un mayor riesgo y una mayor rentabilidad esperada", siendo el "A" el más riesgoso y el "E" el más conservador.
Así las cosas, FyF sería capaz de anticipar el beneficio de cada fondo y avisar oportunamente a sus clientes cuál sería el que va a rentar más, para que se cambie a éste.
¡Notable! ¡Espectacular! ¡La salvación de los cotizantes contra la usura de las AFPs! exclamó el respetable el 2012 cuando esta empresa se hizo conocida. Pero la pregunta de cajón es evidente: ¿cómo es posible que alguien pueda anticipar la rentabilidad de cada fondo? (Especialmente mes a mes)
En la página de FyF aparece la siguiente explicación: "Gracias a nuestro modelo matemático, podemos detectar los cambios de tendencias en el mercado. Así, avisamos oportunamente a todos nuestros usuarios cuándo y a qué fondo cambiarse para lograr una mejor jubilación." Jajajaja ¡Un modelo matemático que detecta los cambios de tendencia en el mercado! ¿Cómo hay gente que todavía puede creer en ese cantinfleo? Si se pudiera hacer tal cosa, la especulación no existiría y cualquier matemático medianamente inteligente sería millonario. Nadie tiene una bola de cristal que pueda hacer tal cosa, mucho menos poder anticiparse mes a mes. (Salvo Max Cohen de la película de ficción "Pi" de Aronofsky, que recomiendo ver)
Como pueden ver, lo anterior es una idea absurda, por lo que se requería algo o alguien, que le diera aire de seriedad al negocio. Fue entonces cuando FyF contrató al economista Rafael Garay (en ese entonces, medianamente conocido dentro del ámbito académico) para que apareciese por los diversos medios de comunicación y redes sociales explicando y defendiendo el modelo. (Cosa que ha hecho en reiteradas ocasiones)
La mesa estaba tendida, ahora solo bastaba atraer las polillas a la luz. Fue entonces cuando se manifestó la segunda genialidad de este emprendimiento: el precio por el servicio.
Por darte consejos a través de su "modelo matemático" (jajajajaja) te cobrarían solo $ 1.000 pesos. Entonces los ingenuos hicieron el siguiente cálculo: "Por solo luca podré aumentar exponencialmente mi jubilación, ¡negocio redondo!"
Pero los que hicieron el cálculo a su vez, fueron nuestros amigos de FyF, quienes correctamente pensaron que si esto se populariza y muchos contratan el servicio, podrían forrarse como nunca sin hacer mucho. Así las cosas, según este artículo de 2013 de la revista Capital, la empresa comenzó con 100 clientes, pero a esa fecha ya tenían aproximadamente 60.000 personas. Si usted hace la sencilla operación aritmética (que se que en estos momentos está calculando) llegará al resultado que FyF se embolsa todos los meses 60 millones de pesos dando "consejos". (Tal vez más, si han aumentado sus clientes, del 2013 a la fecha)
¿Como logró popularizarse el modelo en tan poco tiempo? Pues en todo emprendimiento, se requiere un poco de suerte para que este surja. Eso fue precisamente lo que ocurrió a principios de 2012, cuando el esquema logro rentabilidades superiores a las otorgadas normalmente por las AFPs. Los chicos de FyF mostraron sus contundentes gráficos que "probaban" su sistema inexpugnable y todo el mundo corrió a sus brazos. (La gran mayoría de los economistas- que en realidad son econometristas- suelen llenar de matemática y datos ad-hoc sus conclusiones para demostrar que tienen razón, pero usted debe aprender que correlación no implica causalidad de ahora en más si quiere evitar ser embaucado por esa tropa de tarotistas ilustrados.)
Los Resultados
Recuerdo que hace un par de años varios amigos posteaban en facebook las actualizaciones de estado de FyF y defendían con dientes y muelas los beneficios de estas recomendaciones. Cuando intenté prevenirles que tuviesen cuidado con cambiarse de fondos, estos rechazaron mi advertencia principalmente porque no tenía como demostrarles la merma que experimentaría su cuenta individual.
Dejé ir el tema, después de todo, si alguien consiente libremente con otra persona o empresa, allá con ellos. Pero las alarmas volvieron a sonar cuando la Superintendenta de Pensiones, doña Solange Berstein, publicó un informe que detallaba algo que ya sospechaba hace tiempo: la rentabilidad obtenida por FyF es inferior a la que hubiesen obtenido dejando obrar normalmente a las AFPs.
Nuevamente intenté convencer a los necios de como estaban dejando de ganar plata y nuevamente fui rechazado por estos. Entonces decidí darme el trabajo de ir comparando los resultado por mi propia cuenta (en ese entonces tenía tiempo de sobra), pero finalmente abandoné la labor al comenzar a trabajar. (Otra razón más para dejar la dependencia)
Por suerte, alguien si se dio la lata de llevar a puerto lo que yo no pude hacer. En una excelente entrada de blog, Leo Soto comparó resultados con los mismos datos proporcionados por FyF en relación a si los fondos simplemente se hubiesen mantenido en el fondo A. La evidencia fue contundente, en palabras propias del autor: "Digamos que partiste haciéndoles caso a mediados del 2012. A partir de la recomendación del 16 de junio (Hay un gráfico en el blog), has dejado de percibir más de 1.6 millones por cada 10 millones que tenías ahorrados en ese momento. Supongamos que tenías 30 millones ahorrados a mediados del 2012. Entonces, hoy tu cuenta para la jubilación tendría por lo bajo 5 millones más de lo que tienes de saldo hoy, si simplemente te hubieras quedado en el fondo A."
El detalle lo pueden encontrar en el enlace. Si después de leerlo y analizarlo los clientes de FyF quieren perseverar en el error, pues allá con ellos, si no tenemos el "derecho" a ser contumaces es que no somos libres del todo.
